Los recientes hechos ocurridos en el Cauca —el asesinato de autoridades y líderes indígenas, el homicidio de militares en retiro y el escalamiento de la violencia en departamentos como Huila, Santander y Norte de Santander— nos recuerdan el enorme costo humano que sigue teniendo la violencia para nuestro país.
Desde Valiente es Dialogar condenamos enérgicamente estos hechos de violencia y expresamos nuestra solidaridad con las familias, amigos y comunidades de todas las víctimas. Compartimos su dolor y hacemos un llamado para que estos crímenes sean investigados con celeridad, sus responsables sean identificados y llevados oportunamente ante la justicia, porque una justicia que llega tarde debilita el Estado de derecho y favorece la impunidad. Asimismo, el Estado, mediante la acción coordinada de las autoridades civiles y de la Fuerza Pública, debe adoptar todas las medidas necesarias para proteger la vida de quienes hoy se encuentran en riesgo.
Cada vida arrebatada deja un vacío irreparable. Pero cuando la violencia proviene de organizaciones criminales o de estructuras armadas ilegales, el daño trasciende a las víctimas directas. Busca sembrar miedo, intimidar comunidades, silenciar liderazgos y fracturar el tejido de confianza que sostiene nuestra vida en común. Ninguna diferencia política, ideológica, social o cultural puede justificar el uso de la violencia para imponer intereses, ejercer control territorial o resolver conflictos.
La democracia hace posible que personas con historias, convicciones y proyectos de país distintos puedan construir un futuro compartido. Esa posibilidad solo puede sostenerse si hay un acuerdo que todos estamos llamados a cuidar: la defensa de la vida y el rechazo inequívoco de la violencia como forma de tramitar nuestras diferencias.
La Colombia que anhelamos no será aquella donde desaparezcan las diferencias, sino aquella donde nadie tenga que temer por su vida a causa de ellas. Ese es el país que seguiremos ayudando a tejer desde Valiente es Dialogar.
Suscriben Camilo Arango Osorno, Jorge Mario Aristizábal, Germán Arce Zapata, Christine Armitage Tello, Nora Aristizábal López, Andrea Arroyave Mejía, Diego Bautista Ríos, Samuel Bluman Levy, Lucia Cárdenas, Manuel José Carvajal de Roux, Carlos Enrique Cavelier Lozano, Jonathan Centeno Muñoz, Marino Córdoba Berrío, David Escobar Arango, Alcibíades Escué Musicué, Aníbal Fernández de Soto, Hernando José Gómez Restrepo, Esneyder Gómez Salamanca, Tomás González Estrada, Monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria, Leonard Infante León, María Cristina Isaza Mejía, Claudia Jiménez Jaramillo, Carlos Lemoine Amaya, Ana Milena Lemos Paredes, María Victoria Llorente Sardi, Guillermo León León, César López Villegas, Antonio Madariaga Reales, Ana Fernanda Maiguashca, Lina Martínez Patiño, Juan Mayr Maldonado, Roxana Mejía Caicedo, Juliana Mejía Peláez, Alberto José Mejía Ferrero, Myriam Méndez Montalvo, Carlos Enrique Moreno Mejía, Richard Moreno Rodríguez, Tanja Neijmejer, Juliana Ramírez Muñoz, Martha Ortiz Gómez, Luis Fernando Paipilla Malagón, David Pérez Arias, Olga Lucia Quintero Sierra, Francisco Restrepo Saldarriaga, Julieth Rincón Garzón, Pablo Emilio Romero, William René Salamanca Ramírez, Hernán Valencia Díaz, Fabio Velásquez Carrillo, Aurora Vergara Figueroa.