La Encuesta Nacional sobre Polarización 2025, realizada por Valientes es Dialogar en alianza con la Fundación Ford y el Centro Nacional de Consultoría, se llevó a cabo en abril de este año con una muestra de 1.004 personas mayores de 18 años en 119 municipios del país, incluyendo regiones habitualmente ausentes de los estudios de opinión como Amazonas, Guainía, Guaviare, Vichada y el archipiélago de San Andrés. A través de 54 preguntas, esta medición ofrece una mirada amplia y representativa sobre cómo los colombianos perciben, experimentan y reproducen la polarización en su vida cotidiana: desde las motivaciones individuales y colectivas, los niveles de autoritarismo y flexibilidad frente al cambio de opinión, hasta los hechos que generan división o promueven convergencia.
Desde Valientes es Dialogar impulsamos esta encuesta porque creemos que comprender la polarización es el primer paso para transformarla. Este ejercicio busca ir más allá de constatar que el país está dividido: propone mirar los mecanismos psicológicos, comunicativos y sociales que alimentan la confrontación, para abrir caminos hacia una conversación democrática basada en el respeto, la empatía y la cooperación. La encuesta es un esfuerzo conjunto entre la Fundación Ford, el Centro Nacional de Consultoría y Valientes es Dialogar, que une capacidades técnicas, investigativas y ciudadanas para ofrecer al país una lectura rigurosa sobre el estado de su cohesión social y los retos que enfrenta para reconstruir la confianza colectiva.
La diferencia como oportunidad
Este documento fue preparado por la Secretaría Técnica de Valientes es Dialogar, con el apoyo de Tomás González Estrada, Carlos Lemoine Amaya y Fabio Velásquez Carrillo, miembros del Grupo Impulsor de Valientes que aportaron su mirada plural y su compromiso con este trabajo colectivo.
El texto propone una lectura del fenómeno de la polarización desde distintas perspectivas, como quien rodea una pecera para observar a los peces desde todos los ángulos. Así, más que buscar una verdad única, el análisis invita a mirar el tema desde múltiples miradas —sociales, psicológicas, comunicativas e institucionales— para comprender cómo la polarización se manifiesta en nuestras conversaciones, emociones y vínculos cotidianos.
El documento explora los orígenes políticos y sociales de la polarización en Colombia, el rol del lenguaje y los medios en su propagación, las actitudes autoritarias y la rigidez cognitiva que dificultan el diálogo, y los efectos sobre la confianza y la gobernabilidad democrática. Pero también muestra una posibilidad: la mayoría de los colombianos quiere cambiar la forma en que se comunica y volver a dialogar.
